Este fin de semana se ha celebrado como cada año por estas fechas, la feria de editoriales independientes LIBERISLIBER en Besalú.
Aprovechamos al ir a esta feria para visitar el museo de miniaturas que hay en esta población. Hace ya años que existe pero nunca lo habíamos visitado y la verdad vale muchísimo la pena hacer todo el recorrido.
El origen de este museo es producto de la vocación y la formación artística de joyero y coleccionista de su creador, Lluis Carreras. El gusto por el trabajo bien hecho, delicado y minucioso, y el interés desde muy joven por las piezas pequeñas le han llevado a tener una interesante colección de miniaturas y microminiaturas. Más de 5.000 piezas elaboradas por artistas rusos, mejicanos, chinos, franceses, italianos, belgas, ingleses y españoles.
Visitar el museo representa entrar en otra realidad, en otra escala, es hacer un viaje al corazón de la imaginación, la belleza y la precisión técnica.
La visita permite descubrir un conjunto de obras de arte excepcionales que nos transportaran a diferentes mundos en miniatura. Contemplar miles de piezas cada vez más pequeñas hasta llegar a las dimensiones inimaginables de las MICROMINIATURAS, el mundo de lo imposible.

Mirar algo hecho como por arte de magia como seria contemplar una caravana de camellos en el hojal de una aguja, un conjunto de joyas encima de una semilla de manzana, y hasta la torre Effiel encima de una semilla de amapola.
Para que os hagáis una idea aquí tenéis los marcapáginas que se venden en la tienda del museo.
Os recomiendo la visita.







